Hoy tenemos una asana que es muy popular dentro de toda práctica de yoga: Uttanasana.  “Uttan” significa estirado y claro, ¡con esta asana vamos a estirarnos!

Esta postura tiene como beneficios relajar y estirar la musculatura de nuestra espalda, extender isquiotibiales, ayuda a aliviar el estrés ya que todo el peso del torso cae hacia adelante, masajea los órganos y ayuda al riñón e hígado a desarrollar mejor sus funciones, además nos ayuda a mejorar nuestra digestión. ·

Para practicarla vamos a comenzar en tadasana, pies ancho de nuestra cadera y desde ahí nos doblamos hacia adelante. Vamos a procurar distribuir el peso en nuestras plantas de los pies, sin sobrecargar a los talones. Es necesario, al inicio, doblar las rodillas para profundizar en el estiramiento de espalda y así permitir que nuestros isquiotibiales vayan poco a poco soltándose. Relajo las vertebras cervicales y suelto mi cabeza, separo mis hombros de mis orejas y puedo tomarme de mis codos para soltar un poco más. Dejo que mi abdomen se active para masajear mis órganos y disfruto de uttanasana las respiraciones que desee o en transición con saludos al sol.

Es importante reconocer nuestros cuerpos y darles lo que necesitan, no es importante si mis rodillas no se estiran completamente o si mis manos no llegan al piso, (si deseo puedo utilizar un bloque y depositar mis manos en él), lo importante es realizar cada postura con consciencia, amor y respeto con nuestro cuerpos.